El mantenimiento periódico es fundamental para prolongar la vida útil de las herramientas de perforación de los yacimientos petrolíferos y garantizar su rendimiento estable, incluyendo tenazas motorizadas, tenazas manuales, abrazaderas de elevación, mordazas y herramientas de fondo de pozo. La mayoría de las averías en los equipos petrolíferos se deben a un mantenimiento diario insuficiente, y no a problemas de calidad.
En primer lugar, el operario debe limpiar todas las herramientas después de cada uso. Si quedan restos de lodo, petróleo crudo, arena y polvo en las superficies, pueden provocar desgaste y corrosión. En segundo lugar, todas las piezas giratorias y de unión deben lubricarse periódicamente. La grasa lubricante profesional de alta presión reduce la fricción en condiciones de trabajo con par elevado y evita atascos.
En tercer lugar, es imprescindible realizar una inspección semanal del desgaste. Se deben revisar las superficies dentadas de la pinza de tracción, los manguitos deslizantes, las cuñas de elevación y las roscas de unión. En caso de detectarse un desgaste excesivo, deformaciones o grietas, se deben sustituir inmediatamente las piezas para evitar accidentes.
En cuarto lugar, almacena las herramientas de perforación en un almacén seco y bien ventilado. La exposición prolongada a un ambiente húmedo