Solo tres empresas en todo el mundo cuentan con la tecnología necesaria para diseñar y fabricar de forma autónoma, lo que les ha permitido consolidar un liderazgo técnico absoluto en el ámbito del control de fluidos.
La integración de múltiples funciones de válvulas simplifica en gran medida los complejos sistemas de tuberías, reduce notablemente los posibles puntos de fuga y mejora la estabilidad general del funcionamiento.
La adaptación perfecta a condiciones de trabajo complejas, como los cambios frecuentes y la distribución de flujos, es un elemento clave para que las refinerías y plantas químicas de alta gama logren una producción segura y eficiente.