Las tenazas motorizadas son herramientas de manipulación fundamentales en las operaciones de perforación y reparación de pozos de petróleo y gas. Durante su uso prolongado en el terreno, suelen surgir varios problemas habituales, como falta de fuerza de sujeción, rotación lenta, fugas de aceite y ruidos anómalos.
La falta de fuerza de sujeción suele deberse al desgaste de las cuchillas deslizantes o a una presión hidráulica insuficiente. El usuario debe sustituir a la mayor brevedad posible las mordazas desgastadas y comprobar periódicamente la presión del sistema hidráulico. La rotación lenta suele deberse a obstrucciones en el circuito hidráulico o al desgaste de las juntas. Limpiar el circuito hidráulico y sustituir las juntas es una forma eficaz de resolver el problema.
Las fugas de aceite son uno de los fallos más habituales en las operaciones de los yacimientos petrolíferos. La mayoría de las fugas se producen en las uniones de las tuberías y en las juntas de los cilindros. Las revisiones y los aprietes periódicos permiten evitar las fugas de aceite y las pérdidas de presión. Los ruidos anormales suelen indicar desgaste interno o falta de lubricación. Se debe detener inmediatamente el trabajo y realizar el mantenimiento necesario para evitar daños en el equipo.
Las operaciones estándar y las revisiones periódicas permiten mantener la potencia.